GAP 2010: Uso de Bombas de Infusión Parenteral

 

USO DE BOMBAS DE INFUSION PARENTERAL

Fecha de elaboración y última revisión: Mayo de 2010

 

AUTOR:

Dra. Graciela Demirdjian
Coordinación de Investigación Tecnológica (
Docencia e Investigación) - Hospital Garrahan

 

REVISORES:

Comité de Tecnovigilancia - Hospital Garrahan

Dra. Susana Rodríguez de Schiavi - Coordinadora de CIM - Hospital Garrahan

Farm. Marcela Rousseau - Servicio de Farmacia - Hospital Garrahan

Dra. Silvina Ruvinsky - Infectología - Hospital Garrahan

Dra. Diana Fariña - Jefa Neonatología - Hospital Garrahan

Lic. Sonia Rodas - Jefa Enfermería Neonatología - Hospital Garrahan

Ing. Mario Holzman - Tecnología Médica - Hospital Garrahan

 

 

RESUMEN

SÍNTESIS DE LAS RECOMENDACIONES (descargar POSTER)

A. INDICACIONES PARA LA SELECCION Y EL USO DE DISPOSITIVOS DE INFUSION

1. CONTROLADORES POR GRAVEDAD:

  • Utilizar en pacientes de bajo riesgo y para reposición de fluidos.
  • Ubicar el recipiente a una altura de 75 cm por encima de la conexión al paciente.
  • Controlar periódicamente el mecanismopara evitar la sub-infusión o la sobre-infusión.
  • No utilizar para flujos muy bajos o estricto control de la velocidad del flujo.
  • No utilizar para infundir soluciones viscosas.

2. BOMBAS DE INFUSION:

2a. BOMBAS VOLUMETRICAS:

  • Considerar de elección para medianas y altas velocidades de infusión y grandes volúmenes.
  • Usar los cassettes recomendados por el fabricante para evitar sobre-infusión, sub-infusión, ruptura de la tubuladura o falla en las alarmas.
  • Configurar la presión de oclusión lo más baja posible para que la alarma suene y alerte precozmente del aumento de presión en el sistema por oclusión de la vía.

2b. BOMBAS DE JERINGA:

  • Considerar de elección para bajas velocidades de infusión y pequeños volúmenes de fluidos.
  • Usar las jeringas recomendadas por el fabricante para evitar sobre-infusión o sub-infusión.
  • Programar el tipo de jeringa utilizado (marca y tamaño).
  • Controlar el flujo al inicio de la infusión.
  • Nivelar la bomba con el nivel del acceso vascular para evitar bolo por efecto sifón.

2c. BOMBAS PERISTALTICAS:

  • Reservar su uso para nutrición enteral.

2d. BOMBAS ELASTOMERICAS:

  • Utilizar para pacientes ambulatorios, oncológicos, cuidados paliativos, terapéutica anti-infecciosa o analgésica.

 

ALGORITMO: Selección del dispositivo según tipo de infusión y paciente (Ver también TABLA) (Adaptado de8)

 

TABLA: Selección del dispositivo según tipo de infusión y paciente(Adaptado de8)

CATEGORIA TIPO DE INFUSION
PACIENTE

SIEMPRE CON

Bomba de infusión

Infusiones de alto riesgo (estrecho margen terapéutico, acción rápida, vida media corta o alta toxicidad) (1) Cualquiera
Cualquiera Neonatos y pacientes lábiles a volumen (2)

NO REQUIERE

Bomba de infusión

(puede administrarse con controlador por gravedad)

Fluidos de mantenimiento, transfusiones, drogas de bajo riesgo
Cualquiera excepto lábiles a volumen y neonatos

(1) Ejemplos de INFUSIONES CONTINUAS y DROGAS de ALTO RIESGO (estrecho margen terapéutico, acción rápida, vida media corta o alta toxicidad relacionada a la infusión): 20

  • Altos flujos de fluidos (hiperhidratación, quemados, diabéticos, oncológicos, metabolopatías)
  • Flujo controlado de glucosa (nutrición parenteral, enfermedades metabólicas)
  • Soluciones hipertónicas: dextrosa al 20% o mayor, albúmina al 20%
  • Electrolitos en alta concentración: K, Ca, P, Mg, Fe, soluciones cardiopléjicas
  • Analgesia epidural
  • Inotrópicos: adrenalina, noradrenalina, dopamina, dobutamina, milrinona, levosimendan, isoproterenol, digoxina
  • Beta-bloqueantes: propanolol, labetalol. esmolol, etc.
     
  • Antiarrítmicos: amiodarona, lidocaína
  • Vasodilatadores: nitroglicerina, nitroprusiato
  • Otros fármacos cardiovasculares: alprostatil, vasopresina
  • Bloqueantes neuromusculares: pancuronio, vecuronio, rocuronio, atracurium, succinilcolina
  • Agentes anestésicos: propofol, tiopental. metohexital, etomidato
  • Opiáceos: morfina, fentanilo, remifentanilo, meperidina, tramadol
  • Benzodiacepinas: midazolam, lorazepam, diazepam
  • Albúmina
  • Gammaglobulina
  • Agentes de coagulación: Heparina, protamina, fibrinolíticos
  • Octreótido
  • Difenilhidantoína (fenitoína)
  • Dexmedetomidina
  • Deferoxamina
  • Anfotericina, foscarnet
  • Furosemida
  • Drogas que requieren dosajes: aminoglucósidos, vancomicina
  • Quimioterapia oncológica: carboplastina, cisplatino, ciclofosfamida, doxorubicina, daunorubicina, metrotexate, vinblastina, vincristina

NOTA: Los goteos de soluciones de citostáticos pueden administrarse utilizando una bomba de infusión o mediante goteo por gravedad. 9 El empleo de una bomba es más conveniente y controlado en infusiones continuas que duran varias horas, aunque limitan la movilidad del paciente, y deben preferirse las bombas de baja presión para minimizar el riesgo de extravasación de la droga dado que la presión del dispositivo puede aumentar el riesgo de infiltración accidental al vencer la resistencia del tejido subcutáneo. El goteo por gravedad reduce este riesgo porque ejerce menor presión sobre las paredes del vaso pero requiere controlar el ritmo de infusión mediante el uso de un regulador de flujo tipo “dial a flow”. En ambos casos se aconseja controlar en forma horaria la permeabilidad de la vena valorando el retorno venoso y la ausencia de signos de extravasación (inflamación, enrojecimiento, dolor o ardor) en el trayecto, e irrigar la vena con solución fisiológica al finalizar la infusión. Es recomendable la infusión CON BOMBA en las siguientes situaciones:

  • Protocolo de recaída de LLA
  • Protocolo de hepatoblastoma
  • Protocolo de meduloblastoma y neuroblastoma
  • Protocolo para enfermedad de Hodgkin (doxorubicina, DTIC, blocamicina)
  • Protocolo de salvataje (ARA-C 5 días)
  • Protocolo de osteosarcoma

(2) Pacientes lábiles a volumen: nefropatías, cardiopatías, sindrome ascítico-edematoso, bajo peso, etc.

 

 

B. ACCIONES DE ENFERMERIA PARA EL USO ADECUADO DE SISTEMAS DE INFUSION: 8

1. ANTES DEL USO:

    • Controle el correcto estado, armado y funcionamiento de cables, bolsas de suero, sets de administración, cassettes y jeringas.
    • Lleve a cabo los controles funcionales y de calibración de inicio.
    • Controle la configuración de controles y alarmas.

 

  • Revise que se haya indicado el ritmo de infusión correcto.
  • Anote los datos de los controles y de la infusión (modelo y número de serie de la bomba, fecha, vía de administración, volumen al inicio de la infusión, volumen a infundir, velocidad inicial de la infusión, hora de inicio de la infusión y hora esperada de finalización, nombre del enfermero responsable).

 

 

2. A INTERVALOS REGULARES:

  • Controle que el ritmo de infusión observado coincide con el que marca la bomba.
  • Inspeccione el sitio de infusión (el acceso vascular).
  • Registre la información del control de infusión (fecha y hora, volumen remanente, volumen total infundido, velocidad de la infusión, modificaciones del plan (si las hubiera), nombre del enfermero responsable).
  • Verifique que la bomba detecte si se retira la jeringa, se desenchufa o se apaga accidentalmente.
  • Si detecta fallas en el sistema, retire la bomba del servicio.

3. DESPUES DEL USO:

  • Limpie la bomba.
  • Deseche de manera segura todos los dispositivos y accesorios descartables.

4. ANTE UN PROBLEMA:

  • Suspenda la infusión.
  • Asegúrese de cerrar todos los clamps o abrazaderas.
  • Busque ayuda o consejo técnico.
  • Registre los problemas y las conductas instauradas.
  • De ser necesario, retire el dispositivo del servicio.

5. ANTE UN EVENTO ADVERSO:

  • Priorice las acciones destinadas a la seguridad y la atención del paciente.
  • No altere la configuración ("setting") ni remueva los sets de administración.
  • Deje todos los fluidos dentro de las guías de administración.
  • Anote detalladamente todos los equipos médicos conectados al paciente.
  • Registre tipo, marca, modelo y número de serie de la bomba de infusión.
  • Guarde el envase y los folletos de los insumos descartables.
  • Anote el setting o configuración de los controles y los límites de las alarmas.
  • Documente el volumen del contenido remanente en el set o la jeringa.
  • Reporte el incidente a su supervisor inmediato.

6. AL ENVIAR A MANTENIMIENTO O SERVICE:

  • Decontamine el dispositivo.
  • Incluya todos los cables y accesorios necesarios para operar la bomba.
  • Envíe un informe detallado y completo de las fallas observadas.

7. AL REGRESAR DE MANTENIMIENTO O SERVICE:

  • Lleve a cabo todas las inspecciones pre-uso.
  • Revise todos los protocolos de inicio y la programación que pueden haber se alterado durante el service.

 

C. RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD EN EL USO DE SISTEMAS DE INFUSION: 8

1. CONFIGURACION CORRECTA DE BOMBAS DE INFUSION:

  • Configure correctamente la bomba de infusión para su adecuado funcionamiento.
  • Inspeccione la configuración ("setting") por defecto (“default”) del fabricante antes de usar la bomba.
  • Controle que la configuración sea adecuada al tipo de infusión y categoría de paciente con cada uso.
  • Use siempre los sets, las jeringas y guías de administración recomendados por el fabricante.
  • No intercambie guías de hemoderivados y de soluciones parenterales.
  • Evite el uso de guías inapropiadas que puede producir sobre-infusión, aire en la vía y falla de las alarmas.
  • Respete las instrucciones del fabricante respecto del tipo de baterías y su frecuencia de carga.
  • Asegure el mantenimiento adecuado y reporte las fallas que requieren service de la bomba.
  • Recurra al manual de uso o a personal especializado en caso de dudas.

2. BOMBAS VOLUMETRICAS:

  • Use siempre el set de administración recomendado por el fabricante.
  • Controle que el set de administración sea compatible con la bomba de infusión (vea el envase para el listado).
  • Inspeccione que el set no esté dañado antes de purgar la guía.
  • Inspeccione la cámara para asegurar el ritmo de goteo.
  • Clampee siempre la guía al remover el set de infusión.
  • Recambie el set según los intervalos recomendados.

2. BOMBAS DE JERINGA:

  • Use siempre la jeringa de la marca y tamaño recomendados por el fabricante.
  • Revise que la bomba esté configurada para la marca y tamaño de jeringa utilizados.
  • Inspeccione que la jeringa no esté dañada o defectuosa antes de usarla.
  • Controle que la jeringa esté asegurada y con la traba en posición; no la pegue con tela adhesiva.
  • Nunca purgue la guía con el prolongador que va al paciente

4. PREVENCION DE ERRORES ASOCIADOS AL USO DE BOMBAS DE INFUSION:

  • Homogeneizar los modelos de bombas de infusión a utilizar en la institución.
  • Elaborar y difundir instrucciones claras y concisas del funcionamiento de las bombas de infusión.
  • Asegurar el entrenamiento del personal que utilizará las bombas de infusión.
  • Usar cada tipo de bomba para la finalidad para la que está diseñada.
  • Controlar siempre la "regla de los 5": medicación - vía - dosis - horario - paciente.
  • Supervisar las programaciones de las bombas de infusión por otra enfermera (doble control).
  • Comprobar siempre la velocidad de infusión antes de conectar la bomba.
  • Etiquetar las soluciones y medicaciones infundidas con rótulos claros.
  • Utilizar los equipos de infusión adecuados a la bomba de infusión para evitar errores de administración.
  • Verificar la marca y medida de la jeringa antes de utilizar una bomba a jeringa.
  • Revisar rutinariamente el volumen que ha pasado.
  • Asegurar y controlar la colocación de la vía de infusión.
  • Asegurar el mantenimiento preventivo adecuado de las bombas: calibración periódica, revisión de elementos de seguridad y alarma.

4. CUIDADOS ESPECIALES:

  • Para evitar sobrecargas de volumen: administre las soluciones a una velocidad de flujo lenta y prefiera bombas que tengan un bolo mínimo ante la resolución de una oclusión.
  • Para evitar coágulos en el catéter: establezca un flujo de mantenimiento de vía bajo y una resolución de flujo alta (especialmente para drogas vasoactivas o de vida media corta).
  • Para infusiones de pequeño volumen: utilice equipos de pequeño diámetro, cortos y de volumen conocido.
  • Para pacientes con dificultad para colocación de vías: preferir bombas de presión máxima variable y con poco retraso en la alarma de oclusión.

5. RECAMBIO DE SETS DE INFUSION:

  • Para infusiones continuas: recambiar los sets de bomba con una frecuencia no mayor a 72-96 horas. (NIVEL DE EVIDENCIA ALTO - RECOMENDACION FUERTE)1011
  • Para infusiones intermitentes: no es necesario recambiar los sets de bomba con cada infusión.(NIVEL DE EVIDENCIA ALTO - RECOMENDACION FUERTE) 10 12
  • Para nutrición parenteral: recambiar el set de bomba con una frecuencia no mayor a 72-96 horas para la alimentación parenteral conteniendo dextrosa y aminoácidos, y cada 24 horas si se infunden lípidos por el sistema. (NIVEL DE EVIDENCIA ALTO - RECOMENDACION FUERTE) 10 11
  • Para sangre y hemoderivados: recambiar el set de bomba y la tubuladura dentro de las 24 horas de iniciada la transfusión. 10 13
  • Para infusiones de propofol: recambiar el set cada 6-12 horas. 10
  • En cualquier caso: recambiar el set de bomba inmediatamente ante sospecha de contaminación, infección del catéter o compromiso de la integridad del sistema.
  • Efectuar el recambio con técnica aséptica, usando precauciones estándar de control de infección y coincidiendo con el inicio de un nuevo frasco de solución.

 

 


GLOSARIO

Sistema de infusión: proceso complejo que comprende una secuencia de procedimientos desde la prescripción, registro, y procesamiento de la indicación, hasta la gestión, distribución, preparación y administración al paciente.

Bomba de infusión (MeSH: “infusion pumps”):dispositivo electrónico o mecánico de propulsión de fluidos que regula la velocidad del flujo ejerciendo presión positiva para la perfusión de soluciones por distintas vías.

Infusión parenteral (MeSH: “infusions, parenteral”):administración de medicación líquida, nutrientes u otros fluidos por una vía distinta de la enteral, durante un período de minutos a horas, ya sea por gravedad o utilizando una bomba de infusión.

Velocidad de flujo: cantidad o volumen infundido en la unidad de tiempo

Resolución de flujo: uniformidad del flujo generado por la bomba (número de micro-bolos en la unidad de tiempo)

Flujo mantenimiento de vía (KVO = “keep vein open”): flujo mínimo iniciado al completarse la infusión (volumen total completo o bolsa vacía) con la finalidad de evitar la obstrucción de la vía por trombos.

Error de medicación (MeSH: “medication errors”):error en la prescripción o administración de medicación que resulta en una falla en la recepción por parte del paciente de la droga correcta o la dosis apropiada.

 


INTRODUCCION

La infusión parenterales un procedimiento técnico que involucra en una responsabilidad conjunta a profesionales médicos, farmacéuticos y de enfermería. El proceso de administración de fluidos y medicamentos parenterales es complejo y requiere de múltiples conocimientos tecnológicos y habilidades específicas. Se estima que un 70-90% de los pacientes hospitalizados recibe soluciones endovenosas (EV) durante la internación, por lo que la adecuada estandarización del proceso tiene alto impacto sobre la organización, la calidad asistencial y los costos hospitalarios 1.

La introducción al mercado de sistemas de infusión automatizados (bombas de infusión) ha facilitado la administración parenteral (intravenosa, subcutánea, intraperitoneal, intrarraquídea) de drogas y soluciones, especialmente cuando es esencial la precisión, el aporte constante, o altas presiones (como la administración de drogas intraarteriales o flujos muy rápidos durante la reanimación de pacientes). Actualmente las bombas han demostrado superioridad sobre los métodos tradicionales en una gama muy amplia de aplicaciones (inotrópicos EV, soluciones de alimentación parenteral y enteral, quimioterapia, analgésicos epidurales en forma continua, administración de insulina subcutánea, autotransfusión) 2.

En Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), el uso de sistemas de infusión automatizados puede implicar ahorros significativos ligados al tiempo de enfermería 3 y reducción de las infecciones nosocomiales. Asimismo, el uso injustificado de bombas de infusión aumenta sustancialmente los costos de la atención. En el Hospital Garrahan, los costos asociados al uso de sistemas de infusión representan alrededor del 10% del gasto de Farmacia.

 


OBJETIVOS DE LA GUIA

La presente guía de práctica clínica tiene como propósito enunciar recomendaciones basadas en la mejor evidencia disponible para el uso adecuado de bombas de infusión endovenosa en Pediatría.

Quedan excluídas del alcance de esta guía las bombas de infusión subcutánea, implantables, y de alimentación enteral.

 

PREGUNTAS

1. ¿En qué casos debe utilizarse una bomba de infusión en pacientes pediátricos y en cuáles puede reemplazarse por un controlador por gravedad?

2. ¿Cuáles son los cuidados de enfermería requeridos para el uso apropiado y seguro de una bomba de infusión?

3. ¿Cuáles son las acciones que reducen el riesgo de errores de medicación al utilizar bombas de infusión?

4. ¿Cuáles son los intervalos recomendados de recambio de los componentes (sets o cassettes, guías o tubuladuras) de un sistema de infusión ?

5. ¿Cómo debería organizarse la gestión de bombas de infusión en una institución sanitaria?

 


METODOLOGIA

BÚSQUEDA BIBLIOGRÁFICA

Se realizó una búsqueda computarizada en MEDLINE, COCHRANE LIBRARY, y bases de datos de organismos de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETS) y Guías de Práctica Clínica (GPC). Se utilizaron los términos MeSH “infusion pumps” e “infusions, parenteral”, y como palabras clave: “infusion”, “pumps”, “fluid therapy”, y “drugs”. Se priorizó la información proveniente de fuentes de alta calidad metodológica y los informes de agencias de ETS.

 

GRUPO DE TRABAJO

Las recomendaciones surgidas del análisis de la evidencia científica analizada fueron sometidas a la Revisión por Expertos multidisciplinarios(Farmacia, Infectología, Terapia Intensiva, Neonatología, Clínica, y Tecnología Médica).

 

NIVELES DE EVIDENCIA Y GRADOS DE RECOMENDACIÓN

Se localizó muy poca evidencia de alta calidad metodológica en el tema (revisiones sistemáticas o metanálisis, ensayos clínicos aleatorizados o evaluaciones económicas completas). La mayoría de las recomendaciones son débiles y basadas en el consenso de expertos excepto donde se indique nivel de evidencia alto, recomendación fuerte según el Sistema GRADE), por lo que las indicaciones y usos deben adaptarse a la disponibilidad de recursos y el contexto local.

 


RECOMENDACIONES PARA EL USO ADECUADO DE BOMBAS DE INFUSION ENDOVENOSA

A. INDICACIONES PARA LA SELECCION Y EL USO DE DISPOSITIVOS DE INFUSION

CLASIFICACION DE LOS DISPOSITIVOS DE INFUSION

La selección del dispositivo de infusión adecuado es un paso fundamental del proceso de administración de drogas y fluidos. Existen distintos tipos de dispositivos de distinto nivel de complejidad, desde los simples controladores que utilizan la fuerza de gravedad hasta las bombas que utilizan diversas fuentes de energía para la infusión. 1 - 4

 

1. CONTROLADORES POR GRAVEDAD:

Son aparatos sencillos que regulan la infusión utilizando la fuerza de gravedad, diversos tipos de pinzas o abrazaderas mecánicas (“chapita” metálica, “clamp” o “dial-a-flow”) que actúan por compresión sobre la tubuladura para regular la velocidad del flujo. El conteo del número de gotas por unidad de tiempo puede ser visual o por medio de un contador numérico o electrónico. No existe evidencia científica de que este tipo de infusores reduzca el riesgo de extravasación en comparación contra las bombas de infusión a presión positiva.

Aplicaciones e indicaciones:

  • Son apropiados para usos en pacientes de bajo riesgo, incluyendo la terapia de reposición de fluidos, siempre y cuando se asegure el flujo mínimo deseado.

Recomendaciones para el uso:

  • Como dependen exclusivamente de la gravedad para proveer presión de infusión, el recipiente debe ser ubicado a suficiente altura para obtener el flujo deseado (normalmente a unos 75 cm por encima de la conexión al paciente).
  • Estos mecanismos deben ser controlados para evitar la sub-infusión (por disminución de la presión de infusión o aumento en la resistencia de la vía) o la sobre-infusión (por apertura del clamp).
  • Como el tamaño de las gotas depende de la viscosidad del fluido, y la precisión de la velocidad de infusión depende de la conversión de ml a gotas (20 gotas/ml), las soluciones no acuosas distintas a los sueros electrolíticos comunes (como las que contienen alcohol, vitaminas liposolubles o alimentación parenteral) pueden acelerar la velocidad de flujo por formar menos gotas por ml. Se recomienda no utilizarlas para infundir soluciones viscosas o bien considerar si esta variación en la precisión es aceptable para el tipo de paciente.
  • No son mecanismos adecuados si se requiere alta precisión o flujos muy bajos.

 

2. BOMBAS DE INFUSION:

Son equipos más complejos que utilizan energía eléctrica y métodos activos para bombear los fluidos a presión positiva.

Se pueden clasificar de distintas maneras:

a. Según el lugar de uso:

  • Hospitalarias
  • Ambulatorias

b. Según la ubicación en el paciente:

  • Externas
  • Implantables: Permiten el aporte de fármacos a dosis bajas en algunas aplicaciones específicas como la administración de insulina en pacientes diabéticos, citostáticos directamente en el lugar del tumor y opiáceos intra-espinales.

c. Según el número de soluciones que pueden liberar al mismo tiempo:

  • De una solución (mono-canal o mono-vía)
  • De múltiples soluciones (multi-canal o multi- vía)

d. Según el tipo de liberación:

  • De liberación continua
  • De infusión intermitente
  • De administración en bolos
  • Mixtas

e. Según el mecanismo de funcionamiento:

  • Volumétricas
  • De jeringa
  • Peristálticas
  • Elastoméricas

 

BOMBAS VOLUMETRICAS:

Funcionan a energía eléctrica o baterías (paratransporte del paciente); cuentan con mecanismos automáticos de cambio a batería interna para cortes de energía. Suelen funcionar a “cassette , unido a un receptáculo colapsable que incluye válvulas, membranas flexibles o pistones que regulan el flujo. La velocidad de flujo puede seleccionarse en ml/hora o microgramos/kg/hora (μg/kg/h). Suelen tener alarma y cierre automático en caso de oclusión o aire en el sistema o reservorio vacío. Otras características adicionales incluyen: modos de infusión micro y macrogotas; infusión a 1 ó 2 vías paralelas; otras alarmas e interfases computarizadas con posibilidad de registro.

Aplicaciones e indicaciones:

  • Son de elección para velocidades de infusión medianas y altas y grandes volúmenes de fluidos.

Recomendaciones para el uso:

  • Usar los cassetes específicos de la marca para asegurar un ritmo de infusión preciso y la detección adecuada de la presión de oclusión. El uso de sets no recomendados por el fabricante puede resultar en sobre-infusión, sub-infusión, ruptura de la tubuladura o falla en los mecanismos de alarmas de aire en la vía u oclusión.
  • Configurar la presión de oclusión lo más baja posible para que la alarma suene y alerte precozmente del aumento de presión en el sistema por oclusión de la vía.
  • Las infusiones rápidas de grandes volúmenes aumentan el desgaste de los sets y pueden disminuir la precisión de la infusión.

 

BOMBAS DE JERINGA:

Actúan empujando el émbolo de una jeringa descartable en forma continua o pulsátil (en pulsos o bolos por unidad de tiempo). Suelen contar con monitoreo y display de presión en el sistema. Tienen mayor precisión que las bombas peristálticas (±2-5%). Permiten manejar volúmenes pequeños y perfusiones a baja velocidad (5ml/h). En general poseen altas presiones de oclusión, aunque las más modernas tienen el sensor ubicado en la línea de infusión y permiten detectar menores incrementos de presión (0-750 mmHg) asegurando que la alarma suene precozmente.


Aplicaciones e indicaciones:

  • Considerar de elección para bajas velocidades de infusión y pequeños volúmenes de fluidos.

Recomendaciones para el uso:

  • Usar las jeringas recomendadas por el fabricante para asegurar un ritmo de infusión preciso y evitar sobre-infusión o sub-infusión. Programar el tipo de jeringa utilizado (marca y tamaño).
  • Controlar el flujo al inicio de la infusión porque puede ser considerablemente más bajo que el valor configurado.
  • Nivelar la bomba con el sitio de infusión; si la bomba se eleva por encima del nivel del acceso vascular mientras se está administrando medicación puede ocurrir el paso de un gran bolo por efecto sifón.

 

BOMBAS PERISTALTICAS:

Infunden el fluido con la ayuda de un mecanismo peristáltico giratorio o rotario (leva giratoria) o bien lineal (resorte en forma de dedo). Requieren de un set de administración específico. Dada su baja precisión (±5-10%), suelen utilizarse para nutrición enteral (excepto en Neonatología donde se requiere de un control de flujo más estricto como el provisto por las bombas a cassette o a jeringa).

BOMBAS ELASTOMERICAS:

Son sistemas descartables simples compuestos de un reservorio de material elástico o flexible (semejante a un balón) que se expande al introducir la solución a infundir, generando una energía o presión constante que fuerza la salida de la solución a través de un restrictor de flujo que la controla. La exactitud es baja y depende en gran medida de la temperatura y la viscosidad de la solución. Suelen utilizarse para pacientes ambulatorios o en situaciones especiales como pacientes oncológicos, cuidados paliativos, terapéutica anti-infecciosa o analgésica. 5

 

BOMBAS ESPECIALES:

  • BOMBAS PARA ANALGESIA CONTROLADA POR EL PACIENTE (PCA o “patient-controlled analgesia”): Permiten al paciente la auto-administración controlada de pequeñas cantidades de medicamentos analgésicos para el tratamiento del dolor. Suelen poder programarse: el volumen de cada dosis, el intervalo de tiempo mínimo sin dosis suplementarias, el número máximo de dosis adicionales, la velocidad basal de administración, la primera dosis de carga, etc.

  • BOMBAS DE ASA CERRADA: Permiten regular la cantidad de medicamento que será enviada por la bomba en respuesta a los cambios en el parámetro fisiológico del paciente manipulado por el medicamento en infusión. Tienen diversas aplicaciones: control de glucemia con insulina y glucosa, control de la presión sanguínea con nitroprusiato sódico, control de anestesia, control del trabajo de parto con oxitocina, y control de ph gástrico con famotidina.


  • BOMBAS DE INFUSION INTELIGENTES (“smart pumps”): Cuentan con programas electrónicos de infusión informatizados que ayudan a prevenir errores de medicación. El sistema incorpora las dosis límite (máximos y mínimos de dosis) establecidas por la institución, avisos cuando se excede la dosis límite, protocolos configurables por tipo de paciente y acceso a todos los datos mediante conexión con una computadora. Además pueden generar registros de los datos de las infusiones y las alertas, o integrarse con sistemas de código de barras a un sistema informático en red y proporcionar controles adicionales del proceso de administración.

 

 

CARACTERISTICAS TECNICAS DE LA BOMBA IDEAL

Al momento de elegir una bomba de infusión deben considerarse varios criterios que impliquen idoneidad y versatilidad para el uso terapéutico.

Una bomba ideal debería reunir los siguientes requisitos:

      • Precisión en volumen: ± 5% (error máximo = 50 ml/litro de solución)
      • Velocidad de flujo: rango entre 0.1 y 999.9 ml/hora
      • Volumen total a infundir: rango entre 0.1 y 999.9 ml
      • Capacidad de modificar velocidad de flujo: pasos de 0.1 ml
      • Límite de presión máxima: 0-750 mmHg
      • Tiempo para detectar oclusión: <3 minutos a 10 ml/hora
      • Flujo de mantenimiento de vía (KVO) bajo
      • Resolución de flujo alta
      • Versatilidad para administrar todo tipo de soluciones (incluyendo sangre y fluidos opacos)
        Modular, con capacidad para infusiones secundarias a distintas velocidades (multi-vía o multi-canal)
      • Sistemas de alarma y seguridad confiables
      • "Display" o indicadores de funcionamiento en la pantalla
      • Robustez con pequeño tamaño, bajo peso y escaso nivel de ruido
      • Sistema de alimentación eléctrica y batería de larga vida
      • Sencillez en el manejo y puesta en marcha
      • Capacidad para utilizar sistemas universales de infusión
      • Bajo costo y mínimo mantenimiento

Precisión y exactitud: Se considera aceptable según distintos autores una precisión de ±5-10% para infusiones de gran volumen, y de ±3% en infusiones de pequeño volumen, drogas muy activas o de corta vida media.

Velocidad de flujoy volumen total: Las bombas disponibles no suelen abarcar todo el rango ideal, sino que existen algunas bombas diseñadas para microinfusión (con capacidad total para 100-200 ml, velocidad de infusión entre 1-999 ml y variaciones de a 0.1 ml/hora) y otras para macroinfusión (con capacidad total para 1-9999 ml, velocidad de infusión entre 1-999.9 ml/hora y variaciones de a 1 ml/hora). Las bombas permiten al usuario seleccionar el volumen total a infundir: si este límite es alcanzado antes de que se vacíe la bolsa, la mayoría de las bombas acciona una alarma y continúa infundiendo un flujo mínimo de mantenimiento de vía conocido como KVO (“keep vein open”), con la finalidad de evitar la obstrucción de la vía por trombos.

Presión limite: Normalmente, cuando la bomba no encuentra resistencia al paso del fluido, se requieren de unos 55-60 mmHg para mantener una infusión. Cuando el flujo encuentra una determinada resistencia a su paso (aumento de la presión venosa, vía arterial, deformación de la tubuladura, infiltración), la bomba aumenta su presión para poder vencer esta resistencia. Este aumento de presión puede ser fijo o variable, permitiendo en este último caso que el operador la configure según la resistencia del sistema (un filtro bacteriano requiere unos 80 mmHg, mientras que una vía arterial puede requerir hasta 300 mmHg). La longitud y diámetro de los componentes de la vía parenteral también influyen en la presión necesaria para la infusión, mientras que el llanto o movimiento de un niño pueden disparar la alarma por aumento de la presión en el sistema. Los límites máximos de alarma de presión de oclusión deben estar en el rango de 300 mmHg (neonatal) a 500 mmHg (adulto).

Detección de oclusión y tiempo de alarma: El objetivo de la detección precoz de la oclusión es evitar la extravasación. Esto requiere que la bomba tenga capacidad de detectar incrementos de presión de 25-75 mmHg y presiones de oclusión de 10-20 mmHg. La oclusión se detectará más rápidamente a mayor velocidad de flujo y menor presión máxima fijada. El tiempo que tarda la bomba en detectar una oclusión y disparar la alarma debería ser <3 minutos a una velocidad de 10 ml/hora y a una presión máxima de 70 mm Hg. La rapidez en la detección es de fundamental importancia en pacientes pediátricos o sedados que no pueden registrar o expresar el dolor asociado a la extravasación. Además, la bomba debe ser capaz de reducir la presión antes de solucionar la oclusión para evitar el bolo post-oclusión.

Resolución de flujo: Una alta resolución de flujo es vital para velocidades <5 ml/hora y al infundir fármacos de acción rápida y vida media corta. Las bombas con mayor resolución de flujo son las de jeringa.

Flujo de mantenimiento de vía (KVO): En Pediatría el flujo de mantenimiento de vía abierta debe ser muy bajo para evitar sobrecargas de volumen. Esta baja velocidad obliga a que la bomba tenga una alta resolución para evitar la aparición de coágulos en el sistema.

Protección contra flujo libre: En la actualidad deben adquirirse bombas que incorporen un sistema anti-flujo libre que cierre automáticamente el equipo de administración antes de ser retirado.

Versatilidad: Idealmente, una bomba debe ser capaz de administrar todo tipo de soluciones (incluyendo sangre y fluidos opacos) y preferentemente de infundir varias soluciones a la vez y a distintas velocidades. Las bombas multi-vía o multi-canal que pueden administrar varias infusiones secundarias (“piggyback”) son más costosas que las de vía única, pero el costo adicional suele compensarse con un ahorro en insumos y horas de trabajo de enfermería .

Sistemas de alarma y seguridad del paciente: Toda bomba debe poseer alarmas para controlar los siguientes aspectos: oclusión o presión máxima, aire en el sistema, mal funcionamiento, velocidad de goteo, flujo fijado en cero, volumen completo, falta de fluido en el reservorio, pausa en la infusión o standby, puerta abierta, fuente de energía (corriente interrumpida o batería baja). Los sistemas de seguridad deben incluir: teclado a prueba de errores involuntarios, continuidad de flujo ante interrupción de la corriente eléctrica y cese ante apertura de puerta, indicador de volumen infundido y de un mensaje al sonar una alarma, límite de volumen a infundir y conectores luer-lock en el sistema.

Fácil manejo y puesta en funcionamiento: La facilidad en el manejo reduce la probabilidad de cometer errores y aumenta la seguridad para el paciente.

Insumos y costos asociados: Este es un punto crucial en el control de costos asociados al uso de bombas de infusión. Las bombas que permiten el uso de sistemas universales abaratan los costos, mientras que las que requieren de insumos descartables específicos de marca ("insumo-dependientes") suelen ser más costosas por el monopolio y la falta de competencia entre distintas empresas. Algunas compensan estos costos permitiendo un sistema de comodato o alquiler (“leasing”) para las bombas ante la compra de un número estipulado de insumos. Dado que el alto costo de los insumos descartables puede hasta duplicar el costo de la bomba en un par de años, es importante evitar la sobre-utilización (uso de bombas para infundir cristaloides, o infusión continua de medicaciones que pueden ser administradas en bolo). Mientras que en UCI, donde es habitual la infusión de varias soluciones o drogas a la vez, suele ser más costo-efectivo (además de más cómodo) el uso de bombas de que permiten múltiples infusiones simultáneas, teniendo en cuenta siempre las compatibilidades e interacciones.

 

INDICACIONES DE USO SEGÚN TIPO DE DROGA Y PACIENTE

Las bombas de infusión están diseñadas para cumplir con una variedad de indicaciones y usos terapéuticos, entre los cuales se encuentran la administración parenteral de antibióticos, citostáticos, drogas analgésicas y alimentación parenteral. 7 Para garantizar la seguridad del paciente, la elección del tipo de dispositivo debe contemplar el tipo de paciente y las características del fármaco según el riesgo asociado a su infusión (especialmente las llamadas drogas de alto riesgo o alerta, “high-alert medications) (ver Algoritmoy Tabla).

En líneas generales, cualquier infusión endovenosa continua que no contenga alguno de los medicamentos considerados de alto riesgo o se realice en pacientes lábiles a volumen puede ser administrada mediante controlador por gravedad (idealmente un "dial-a-flow") y no requiere de manera imprescindible una bomba de infusión. En cambio, es mandatoria la utilización de una bomba de infusión si el paciente es lábil a volumen o el medicamento a infundir es de alto riesgo (ya sea porque tiene acción rápida, vida media corta, alta toxicidad o estrecho margen entre los niveles terapéutico y tóxico).

Estas indicaciones generales deben ser adaptadas al contexto local de aplicación, tanto en cuanto a la disponibilidad de dispositivos como a los costos sustentables de utilización. Finalmente, se recomienda el control a intervalos regulares de las infusiones continuas para asegurar su correcta administración y prevenir errores, cualquiera sea el dispositivo por medio del cual se administren.

 


B. ACCIONES DE ENFERMERIA PARA EL USO ADECUADO DE SISTEMAS DE INFUSION: 8

 

1. ANTES DEL USO:

      • Controle el correcto estado, armado y funcionamiento de cables, bolsas de suero, sets de administración, cassettes y jeringas.
      • Lleve a cabo los controles funcionales y de calibración relevantes de inicio.
      • Controle la configuración de controles y alarmas.
      • Revise que se haya indicado el ritmo de infusión correcto.
      • Anote los datos de los controles y de la infusión (modelo y número de serie de la bomba, fecha, vía de administración, volumen al inicio de la infusión, volumen a infundir, velocidad inicial de la infusión, hora de inicio de la infusión y hora esperada de finalización, nombre del enfermero responsable).

 

2. A INTERVALOS REGULARES:

      • Controle que el ritmo de infusión observado coincide con el que marca la bomba.
      • Inspeccione el sitio de infusión (el acceso vascular).
      • Registre la información del control de infusión (fecha y hora, volumen remanente, volumen total infundido, velocidad de la infusión, modificaciones del plan (si las hubiera), nombre del enfermero responsable).
      • Verifique que la bomba detecte si se retira la jeringa, se desenchufa o se apaga accidentalmente.
      • Si detecta fallas en el sistema, retire la bomba del servicio.

3. DESPUES DEL USO:

      • Limpie la bomba.
      • Deseche de manera segura todos los dispositivos y accesorios descartables.

4. ANTE UN PROBLEMA:

      • Suspenda la infusión.
      • Asegúrese de cerrar todos los clamps o abrazaderas.
      • Busque ayuda o consejo técnico.
      • Registre los problemas y las conductas instauradas.
      • De ser necesario, retire el dispositivo del servicio.

5. ANTE UN EVENTO ADVERSO:

      • Priorice las acciones destinadas a la seguridad y la atención del paciente.
      • No altere la configuración ("setting") ni remueva los sets de administración.
      • Deje todos los fluidos dentro de las guías de administración.
      • Anote detalladamente todos los equipos médicos conectados al paciente.
      • Registre tipo, marca, modelo y número de serie de la bomba de infusión.
      • Guarde el envase y los folletos de los insumos descartables.
      • Anote el setting de los controles y los límites de las alarmas.
      • Documente el volumen del contenido remanente en el set o la jeringa.
      • Reporte el incidente a su supervisor inmediato.

6. AL ENVIAR A MANTENIMIENTO O SERVICE:

      • Decontamine el dispositivo.
      • Incluya todos los cables y accesorios necesarios para operar la bomba.
      • Envíe un informe detallado y completo de las fallas observadas.

7. AL REGRESAR DE MANTENIMIENTO O SERVICE:

      • Lleve a cabo todas las inspecciones pre-uso.
      • Revise todos los protocolos de inicio y la programación, ya que éstas pueden haber sido alteradas durante el service.

 


C. RECOMENDACIONES DE SEGURIDAD EN EL USO DE SISTEMAS DE INFUSION: 8

1. CONFIGURACION CORRECTA DE BOMBAS DE INFUSION:

      • Toda bomba de infusión debe estar correctamente configurada (“setteada”) para su adecuado funcionamiento.
      • Inspeccione la configuración por defecto (“default”) del fabricante antes de usar la bomba.
      • Controle que la configuración sea adecuada al tipo de infusión y categoría de paciente con cada uso.
      • Use siempre los sets, las jeringas y guías o tubuladuras de administración recomendados por el fabricante.
      • Las tubuladuras de hemoderivados y de soluciones parenterales no son intercambiables.
      • El uso de tubuladuras inapropiadas puede producir sobre-infusión, aire en la vía y falla de las alarmas.
      • Respete las instrucciones del fabricante respecto del tipo de baterías y su frecuencia de carga.
      • Asegure el mantenimiento adecuado y reporte las fallas que requieren service de la bomba.
      • Recurra al manual de uso o a personal especializado en caso de dudas.

2. BOMBAS VOLUMETRICAS:

      • Use siempre el set de administración recomendado por el fabricante.
      • Controle que el set de administración sea compatible con la bomba de infusión (vea el envase para el listado).
      • Inspeccione que el set no esté dañado antes de purgar la guía.
      • Inspeccione la cámara para asegurar el ritmo de goteo.
      • Clampee siempre la guía al remover el set de infusión.
      • Recambie el set según los intervalos recomendados.

3. BOMBAS DE JERINGA:

      • Use siempre la jeringa de la marca y tamaño recomendados por el fabricante.
      • Revise que la bomba esté configurada para la marca y tamaño de jeringa utilizados.
      • Inspeccione que la jeringa no esté dañada o defectuosa antes de usarla.
      • Controle que la jeringa esté asegurada y con la traba en posición; no la pegue con tela adhesiva.
      • Nunca purgue la guía con el prolongador que va al paciente.

4. PREVENCION DE ERRORES ASOCIADOS AL USO DE BOMBAS DE INFUSION:

      • Homogeneizar los modelos de bombas de infusión a utilizar en el hospital para fomentar el entrenamiento de los usuarios y optimizar el mantenimiento de los equipos.
      • Elaborar y difundir instrucciones claras y concisas del funcionamiento de las bombas de infusión.
      • Asegurar el entrenamiento del personal que utilizará las bombas de infusión.
      • Usar cada tipo de bomba para la finalidad para la que está diseñada.
      • Controlar siempre la "regla de los 5": medicación - vía - dosis - horario - paciente.
      • Supervisar las programaciones de las bombas de infusión por otra enfermera (doble control).
      • Comprobar siempre la velocidad de infusión antes de conectar la bomba.
      • Etiquetar las soluciones y medicaciones infundidas con rótulos claros.
      • Utilizar los equipos de infusión adecuados a la bomba de infusión, ya que pequeñas diferencias en el diámetro de los tubos o jeringas de diferentes marcas de equipos pueden dar lugar a errores de administración.
      • Verificar la medida y la marca de la jeringa antes de utilizar una bomba a jeringa ya que existen diferencias entre las diversas firmas comerciales.
      • Revisar rutinariamente el volumen que ha pasado.
      • Asegurar y controlar la colocación de la vía de infusión.
      • Asegurar el mantenimiento preventivo adecuado de las bombas: calibración periódica, revisión de elementos de seguridad y alarma.

5. CUIDADOS ESPECIALES:

      • Para evitar sobrecargas de volumen: administre las soluciones a una velocidad de flujo lenta y prefiera bombas que tengan un bolo mínimo ante la resolución de una oclusión.
      • Para evitar coágulos en el catéter: establezca un flujo de mantenimiento de vía bajo y una resolución de flujo alta (micro-bolos pequeños), especialmente si se trata de drogas vasoactivas o de vida media corta.
      • Para infusiones de pequeño volumen: utilice equipos de pequeño diámetro, cortos y de volumen conocido.
      • Para pacientes con dificultad para colocación de vías: preferir bombas de presión máxima variable y con poco retraso en la alarma de oclusión.

6. RECAMBIO DE SETS DE INFUSION:

El uso de dispositivos intravasculares aumenta el riesgo de infección nosocomial. La incidencia es mayor en grupos de alto riesgo como los niños o los pacientes que tienen un catéter venoso central o reciben soluciones parenterales que favorecen la proliferación bacteriana como la nutrición parenteral o los hemoderivados.

El reemplazo de los sets de administración intravenosa suele efectuarse de manera regular y frecuente para prevenir complicaciones infecciosas del tratamiento intravenoso. Sin embargo, la evidencia disponible no sustenta esta estrategia. Dos revisiones sistemáticas mostraron que el recambio de sets de infusión EV más frecuentemente que cada 3-4 días no se asocia con menores tasas de infección. Una revisión de 18 estudios encontró buena evidencia de que el recambio cada 72 horas o más es seguro y no aumenta el riesgo de infección relacionada a la infusión o al catéter en pacientes que reciben cristaloides por vías centrales o periféricas, aunque la evidencia fue insuficiente para poder afirmar lo mismo para los lípidos parenterales o los productos derivados de la sangre. 12 Otro metanálisis que incluyó 13 ensayos clínicos aleatorizados y4783 pacientes) publicado en 2005 por la Colaboración Cochrane mostró que no existen diferencias significativas en las tasas de colonización o bacteriemia asociada a catéter con recambios de sets cada 24-48 horas versus 72 horas o más, independientemente del tipo de catéter, de solución infundida, o de paciente. 11

La reducción en la frecuencia del cambio de los sets de administración intravenosa tiene alto impacto en los costos hospitalarios y no aumenta las tasas de infección, por lo que actualmente se recomienda abandonar la práctica de recambios frecuentes (situación similar a la ocurrida con los catéteres intravasculares). El CDC (Centers for Disease Control de los EE.UU.) recomienda que los sets de administración usados para administrar fluidos que no sean lípidos, sangre o productos derivados de la sangre se cambien regularmente cada 3-4 días de uso. 10

Esta evidencia de máxima calidad metodológica sustenta las siguientes recomendaciones respecto del recambio de sets de infusión:

      • Para infusiones continuas: recambiar los sets de bomba con una frecuencia no mayor a 72-96 horas. (NIVEL DE EVIDENCIA ALTO - RECOMENDACION FUERTE)1011
      • Para infusiones intermitentes: no es necesario recambiar los sets de bomba con cada infusión. 13
      • Para nutrición parenteral: recambiar el set de bomba con una frecuencia no mayor a 72-96 horas para la alimentación parenteral conteniendo dextrosa y aminoácidos, y cada 24 horassi se infunden lípidos por el sistema. (NIVEL DE EVIDENCIA ALTO - RECOMENDACION FUERTE) 10 11
      • Para sangre y hemoderivados: recambiar el set de bomba y la tubuladura dentro de las 24 horas de iniciada la transfusión. 10
      • Para infusiones de propofol: recambiar el set cada 6-12 horas. 10
      • En cualquier caso: recambiar el set de bomba inmediatamente ante sospecha de contaminación o compromiso de la integridad del sistema.
      • Efectuar el recambio con técnica aséptica, usando precauciones estándar de control de infección y coincidiendo con el inicio de un nuevo frasco de solución.

 

 

ERRORES ASOCIADOS AL USO DE BOMBAS DE INFUSION

Si bien las bombas permiten la infusión de medicación de forma segura, su mal manejo o mal funcionamiento pueden generar errores de medicación serios de distinta severidad, que resulten en dosis sub-terapéuticas o tóxicas, complicaciones o muerte.Se ha estimado que la incidencia de errores asociados a infusiones continuas suele representar más del 40% de los errores de medicación y que alrededor de 1 de cada 10 infusiones tiene errores. 14 Los pacientes pediátricos y neonatos son más susceptibles a los errores de medicación debido a la necesidad de un dosaje individualizado basado en el peso. En UCI el riesgo de errores suele duplicarse, debido a una suma de factores como infusiones rápidas o de múltiples drogas de alto riesgo por varias vías, con mayor probabilidad de incompatibilidades o interacciones, la urgencia, gravedad e inestabilidad de los pacientes, o el déficit de personal. La incidencia promedio de errores de medicación en terapias neonatales y pediátricas se estima en 24 / 1000 pacientes-día.

 

Una interesante publicación analiza los eventos adversos asociados al uso de bombas de infusión reportados a la FDA entre 1984-1994. 15 Otro estudio prospectivo realizado en un centro terciario de Chicago en 2003, verificó uno o más errores en el 66.9% de 426 medicaciones infundidas en 286 pacientes (el 58.8% de los internados); los errores incluían fallas en distintas etapas del proceso de administración (indicación, programación, rótulo y recambio de la medicación). 16En un estudio realizado en una UCI quirúrgica en Arizona, la tasa de incidencia de errores asociados a infusiones continuas en pacientes pediátricos fue de 157 / 1000 pacientes-día. 17

Los errores asociados al uso de bombas de infusión más frecuentemente descriptos son: 18

  • Dosis de 24 horas administrada en 1 hora.
  • Programación para administrar una medicación en microgramos/kg/min en lugar de microgramos/min.
  • Sobredosis de 10-100 veces la dosis indicada por olvidar una coma decimal o un cero adicional.
  • Lesiones al paciente por presionar una sola tecla equivocada en la programación.
  • Caída por gravedad involuntaria o flujo libre por la cancelación de un límite fijado o movimiento del equipo de perfusión del dispositivo regulador sin cierre manual previo de la pinza para cambio de medicamento.
  • Bolo posterior a una oclusión cuando la pinza del equipo de infusión esta abierta antes de liberar la presión.
  • Extravasaciones por incrementos de presión venosa tan pequeños como 30 mmHg.
  • Errores derivados de falta de entrenamiento en el uso de las bombas de infusión.
  • Errores por problemas con el sensor del aire u otros sensores.

La administración segura de medicación EV requiere conocimientos y habilidades respecto de todos los componentes del sistema de infusión (bombas, sets, bolsas, tubuladuras, vías) así como de las dosis y efectos adversos. 19

 

RECOMENDACIONES PARA PREVENIR LOS ERRORES EN EL USO DE BOMBAS DE INFUSION

      • Homogeneizar los modelos de las bombas de infusión a utilizar en el hospital para fomentar el entrenamiento de los usuarios y optimizar el mantenimiento de los equipos.
      • Elaborar y/o difundir instrucciones claras y concisas del funcionamiento de las bombas de infusión.
      • Usar cada tipo de bomba para la finalidad para la que está diseñada.
      • Controlar siempre: medicación-vía-dosis-horario-paciente (regla de los 5)
      • Supervisar las programaciones de las bombas de infusión por otra enfermera (doble control).
      • Comprobar siempre la velocidad de infusión antes de conectar la bomba.
      • Etiquetar o rotular claramente las soluciones y medicaciones infundidas.
      • Utilizar los equipos de infusión adecuados a la bomba de infusión, ya que pequeñas diferencias en el diámetro de los tubos de diferentes marcas de equipos pueden dar lugar a errores de administración.
      • Verificar la medida y la marca de la jeringa antes de utilizar una bomba a jeringa ya que existen diferencias entre las diversas firmas comerciales.
      • Revisar el volumen que ha pasado rutinariamente.
      • Asegurar el mantenimiento preventivo adecuado de las bombas: calibración periódica, revisión de elementos de seguridad y alarma.
      • Formar y entrenar al personal que utilizará las bombas de infusión.
      • Asegurar y controlar la colocación de la vía de infusión.

 

 

GESTION INSTITUCIONAL DE SISTEMAS DE INFUSION

La importancia que reviste el proceso de selección, contratación o adquisición de estos dispositivos amerita la formación de un comité o equipo de trabajo multidisciplinario para la incorporación de nuevos equipos y el monitoreo permanente de los que están en uso. Este equipo debería incluir al menos un administrador o gerente a cargo, un ingeniero médico o industrial, uno o varios médicos, farmacéuticos y enfermeros de distintas áreas.

La gestión apropiada incluye considerar aspectos como: el ámbito de uso (sala de internación, terapia intensiva, ambulatorio), entrenamiento de los usuarios, tipos de bombas, performance de los equipos, soporte técnico, insumos requeridos y costos. Es conveniente realizar en forma periódica una recolección y análisis de datos para lograr un ajuste de los equipos a las necesidades reales. Previa a la adquisición o licitación deben especificarse los requerimientos técnicos obligados y deseables en los equipos. Finalmente, es conveniente acordar un período de prueba durante el cual se testeen los aparatos y se revise su ingeniería mecánica y eléctrica.

 

 

BIBLIOGRAFIA
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  11. Gillies D, O’Riordan L, Wallen M, Morrison A, Rankin K, Nagy S. Optimal timing for intravenous administration set replacement. Cochrane Database Syst Rev. 2005; (4). Disponible en: http://cochrane.bvsalud.org/cochrane/pdf.php?name=CD003588
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  18. Boletín de prevención de los errores de medicación en Cataluña: Sistemas electrónicos de infusión y errores de medicación. Salut 2006; 4 (10): 1-8. Disponible en: http://www.gencat.cat/salut/depsalut/pdf/espreven504.pdf
  19. Amoore J, Adamson L: Infusion devices: characteristics, limitations and risk management. Nursing Standard 2003; 17 (28): 45-54.
  20. Cohen MR et al: High-alert medications: safeguarding against errors. En: Cohen MR: Medication errors. American Pharmaceutical Association. 2nd. edition. 2007.
 

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