USO DE BARBIJOS DURANTE EPIDEMIA DE INFLUENZA
Fecha de elaboración y última revisión: Julio de 2009
AUTOR:
Dra. Graciela Demirdjian
Coordinación de Investigación Tecnológica (Dirección Asociada de Docencia e Investigación) - Hospital Garrahan
REVISORES:
Dra. Rosa Bologna - Jefe Servicio de Epidemiología - Hospital Garrahan
Lic. Elena Andión - Supervisora Control de Infección - Hospital Garrahan
RESUMEN
SINTESIS DE LAS RECOMENDACIONES PARA USO DE MASCARAS EN EPIDEMIA DE INFLUENZA:
1. Para el personal de salud en contacto con pacientes con enfermedad sospechada o confirmada:
• Usar máscara simple: para trabajar a una distancia menor de 1 metro del paciente (excepto procedimientos generadores de aerosoles), o ante la falta de provisión de respiradores de partículas cuando éstos están indicados.
• Usar respiradores de partículas: para trabajar a una distancia menor de 1 metro del paciente en procedimientos generadores de aerosoles (intubación y procedimientos relacionados como ventilación manual, aspiración, nebulización; resucitación cardiopulmonar; broncoscopía; cirugía y autopsia).
• Asegurar correcta colocación, retiro y eliminación de las máscaras, así como de todo el equipamiento de protección.
• Evitar tocar la máscara durante el uso, y de hacerlo lavar las manos inmediatamente después.
• Reemplazar oportunamente la máscara ni bien se humedezca, dañe o ensucie con uno nuevo y seco.
• No reutilizar las máscaras descartables.
• Coadyuvar la prevención con un programa de control de infección que incluya las intervenciones efectivas conocidas.
2. Para los pacientes:
• En sala de espera: aplicar control de fuente (usar pañuelos de papel o de tela o mascarillas de tipo quirúrgico) al toser o estornudar, e higiene de las manos después del contacto con secreciones respiratorias; si es posible, ubicar a los pacientes a 1 metro como mínimo de separación con otros.
• En internación fuera de las áreas de aislamiento: usar precauciones standard y de microgotas (incluidas las mascarillas de tipo quirúrgico) para la atención de rutina (excluidos los procedimientos que generan aerosoles).
Todas estas recomendaciones están basadas en la mejor evidencia disponible, que es de regular calidad metodológica (estudios observacionales, NIVEL DE EVIDENCIA BAJO, GRADO DE RECOMENDACION DÉBIL) y deben ser adaptadas criteriosamente al ámbito de aplicación según los recursos locales.
FECHA DE VIGENCIA DE LA ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN DE LA GUÍA: Julio de 2009.