03-06-2021

NI UNA MENOS

A seis años del primer Ni Una Menos, desde el Hospital, nos sumamos nuevamente a esta consigna, nos pronunciamos y seguimos promoviendo medidas que nos permitan prevenir y actuar ante situaciones de violencia. 

El 3 de junio de 2015, a través de las redes sociales, surgió una consigna espontánea y masiva como respuesta a una serie de femicidios ocurridos en el país: Ni Una Menos. Desde ese momento hubo un antes y un después en la visibilidad de los reclamos del movimiento feminista y se generó un quiebre decisivo para involucrar la lucha contra la violencia de género en todas las agendas de la sociedad.

En el Garrahan, entendiendo que es fundamental pensar políticas públicas desde una perspectiva de género y abordar las situaciones de violencia de género con la importancia, seriedad y herramientas que requieren, contamos con una Unidad de Géneros. Allí, el personal puede acudir en caso de necesitar asesoramiento, acompañamiento y contención.

Desde este espacio y desde el Comité de Géneros, Mujeres y Diversidades, se busca proponer acciones de prevención y abordaje, fundadas en un sistema de alertas tempranas que permitan actuar a tiempo ante situaciones de violencia. A su vez, implementar acciones de prevención que permitan actuar en el mediano y largo plazo, deconstruyendo y transformando patrones sociales y culturales que moldean estereotipos, identidades y relaciones desiguales entre los géneros. En esa línea, se impulsa la aplicación de los protocolos contra la violencia laboral y la violencia doméstica.

Además, nuestro hospital es el primero en implementar la capacitación de la Ley Micaela en todo el personal y el primer hospital pediátrico en inaugurar un banco rojo en sus instalaciones. Esta acción tiene el objetivo de visibilizar las violencias y microviolencias en el hogar y en los ámbitos institucionales y laborales donde todavía hay mucho por hacer para achicar las brechas de género y las inequidades relacionadas con la identidad de género de las personas.

En esta línea y frente a este contexto, volvemos a destacar lo imperioso que es tomar conciencia de la violencia machista, de sus núcleos y sus ramificaciones y actuar en consecuencia. En el año 2020, hubo 295 femicidios y en lo que va del 2021, un hombre mata a una mujer cada 31 horas. Resulta urgente señalar el objeto de esa violencia: las mujeres y disidencias son asesinadas exclusivamente por su condición de género.

Por eso, en un nuevo 3 de junio, desde el Garrahan nos sumamos a la diversidad de voces de este movimiento novedoso, plural y transversal que tiene como objetivo frenar la violencia de género, y volvemos a decir: Ni Una Menos.