03-03-2021

La primera evaluación auditiva es fundamental para lograr un correcto tratamiento de la hipoacusia

Así precisó el servicio de Otorrinolaringología del Garrahan en el marco de un nuevo Día Mundial de la Audición. La fecha fue establecida en 2007 por la OMS luego de la primera Conferencia Internacional en Prevención y Rehabilitación del Déficit Auditivo.

En Argentina, cada año entre 700 y 2100 niños y niñas presentan hipoacusia moderada, una incapacidad parcial o total de escuchar sonidos en uno o ambos oídos. Si bien esa situación impacta directamente en el desarrollo, gracias a una temprana detección y al desarrollo moderno de audífonos, el 80% de los pacientes logra escuchar.

El Hospital Garrahan realiza, desde el servicio de Otorrinolaringología, anualmente unas 4500 audiometrías y, sumado a las casi 500 otoemisiones acústicas -un estudio no invasivo que permite conocer la capacidad auditiva de los bebés-, diagnostica alrededor de 2200 casos de hipoacusia.

Y si bien la realización de este estudio en los recién nacidos está establecido por ley, es necesario que se repita periódicamente durante la infancia. Para ello, es importante el rol del pediatra en la detección de problemas auditivos, que en su mayoría tienen orígenes genéticos. En algunas ocasiones, las dificultades son confundidas con etapas del desarrollo madurativo, retrasando el tratamiento que debe aplicarse a un niño o niña con cierto grado de hipoacusia.

En nuestro país existe la Ley 25.415, que determina que los bebés deben tener su primera evaluación auditiva en la institución donde nacieron."La detección temprana es una ley que las personas tienen que hacer valer, pero también es muy importante que se dé entidad al tratamiento", destacó Laura Quantin, a cargo del servicio de Otorrinolaringología.

“La disminución o ausencia de la capacidad auditiva tiene gran repercusión durante la infancia y afectará el desarrollo del habla y del lenguaje, el proceso de capacidades intelectuales y la integración social", agregó Quantin.

Implante coclear, una intervención que mejora la calidad de vida

Desde 1993, en el Hospital Garrahan se colocan en promedio 26 implantes cocleares por año. De esta manera, muchos chicos consiguen escuchar por primera vez gracias a este tipo de procedimientos.

Es el caso de Valentina Galeano, que llegó al Garrahan en 2012 con dolores de oídos intensos que no podían diagnosticar en otros centros. "Lloraba del dolor en ese momento. Y cuando me derivaron a este hospital fue todo nuevo para mi", cuenta hoy con 20 años, a punto de recibirse de Licenciada en Periodismo.

En el servicio de Otorrinolaringología la revisaron y determinaron que Valentina tenía colesteatoma, una alteración degenerativa que produce quistes cutáneos en el oído medio, y reduce progresivamente la audición. Necesitaba ser operada.

Entre 2012 y 2015, Valentina fue operada tres veces de ambos oídos y a medida que pasaban las cirugías para quitar los quistes, el oído medio perdía audición. Entonces, las profesionales que la atendieron pensaron que lo mejor era colocarle un audífono, un implante coclear.

“Me pusieron el implante en 2015, después de mi fiesta de 15. Es muy difícil poner en palabras cuando escuchas. Me acuerdo de la secundaria y de estar muy mal porque no escuchaba, me sentía incómoda. Pero me pusieron el implante y podía escuchar, algo tan básico como escuchar. Desde ese día estoy feliz”, recuerda emocionada Valentina.

El 25 de febrero pasado se celebró el Día Internacional del Implante Coclear, un tratamiento quirúrgico que, a través de la colocación de un dispositivo de alta tecnología, les permite recuperar la audición a pacientes en los que hubo nulo o mínimo beneficio con audífonos. Así como a Valentina, el implante coclear permite escuchar y, en muchos casos, desarrollar el lenguaje a los niños que nacen con hipoacusias profundas, promoviendo su integración social y una mejor calidad de vida.