28-05-2020

Nuevo esquema de vacunación anti poliomielítica

En el marco de la fase final para la erradicación de la Poliomielitis a nivel global, el Hospital Garrahan aplicará el nuevo esquema de vacunación contra la Poliomielitis que comenzará a regir desde el 1 de junio en todo el país, y que consiste en la aplicación exclusiva de la vacuna inactivada Salk (IPV), mientras que no se aplicará más la vacuna oral atenuada Sabin (OPV).

Desde el Servicio de Epidemiología e Infectología del Hospital instaron a la población a continuar vacunando a niños y niñas con las vacunas del Calendario Nacional en el contexto del coronavirus, dada las caídas de las coberturas y los riesgos a que esto conlleva, respetando las medidas apropiadas de prevención y control de infecciones.

Mediante la resolución ministerial 814/2020, publicada en el boletín oficial en abril de 2020, se modificó el esquema de vacunación anti poliomielítica en el Calendario Nacional de Vacunación. Este cambio incluye tanto la vacuna a utilizar, como el número de dosis a aplicar en el esquema completo.

El nuevo esquema de vacunación anti poliomielítica utilizará solo la vacuna inactivada Salk (IPV), y no se aplicará más la vacuna oral atenuada Sabin (OPV).Por tratarse de una vacuna incorporada al Calendario Nacional no será necesario presentar orden médica para su aplicación.

El nuevo esquema será de 4 dosis: la 1° dosis a los 2 meses, la 2° dosis a los 4 meses, la 3ª a los 6 meses y un único refuerzo al ingreso escolar. Se suspende la dosis de refuerzo de los 15 a 18 meses sólo de polio, pero debe continuar el refuerzo de la vacuna quíntuple de calendario habitual.

Todos los esquemas de vacunación antipoliomielítica, iniciados antes del 1 de junio 2020, continuarán con las dosis faltantes hasta completar el nuevo esquema de vacunación utilizando exclusivamente la vacuna IPV.

El cambio de estrategia para la erradicación de la poliomielitis a nivel global, vuelve a poner en valor el trabajo de un científico notable como fue Albert Bruce Sabin, el virólogo polaco nacionalizado estadounidense que desarrolló la vacuna oral que lleva su nombre y que comenzó a aplicarse en 1957.

Hasta entonces, se aplicaba la vacuna desarrollada por Jonas Salk, probada por primera vez en 1952, y consistente en una dosis inyectada de poliovirus inactivados o muertos (IPV).

La vacuna Sabin oral fue utilizada en la infancia y en adultos hasta los 18 años para prevenir la infección causada por los virus de la poliomielitis (polio) tipo 1, tipo 2 y tipo 3, dicha inmunización contiene estos virus en una forma viva y debilitada (vacuna atenuada viva). Hasta hoy, en todo el mundo, se emplearon los dos tipos de vacuna combinadas.

Un cambio histórico

Con la implementación de esta modificación en el esquema de vacunación antipoliomielítica, Argentina cumple un nuevo hito en el camino asumido por todo el mundo y ratificado en la Asamblea Mundial de la Salud del 26 de mayo de 2012, en la cual se declaró que la erradicación de la poliomielitis representa una emergencia de Salud Pública a nivel mundial.

La vacuna bOPV, más conocida como Sabin oral fue esencial en la lucha contra la poliomielitis y permitió que en Argentina no se registren casos de polio virus salvaje desde 1984. Gracias a su utilización en campañas masivas de vacunación, alrededor de 5 millones de niños se salvaron de la parálisis permanente, pero en ocasiones extremadamente infrecuentes, el virus atenuado de la vacuna bOPV puede mutar y tornarse de nuevo virulento produciendo parálisis en algunas personas.

Por eso, en la fase final para la erradicación de esta enfermedad, es necesario que los países reemplacen progresivamente la bOPV por IPV en los esquemas de vacunación para reducir los riesgos asociados al uso de la vacuna atenuada permitiendo mantener la inmunidad contra los tres tipos de poliovirus (1, 2 y 3), mientras sea necesario continuar vacunando a la población en todo el mundo.

En la actualidad, solo dos países presentan casos de poliomielitis por poliovirus salvajes –Afganistán y Pakistán–, mientras que en el resto del mundo, mayormente en países de África y Asia, los casos de parálisis se deben al virus de la vacuna OPV.