11-11-2015

PREMIAN A MÉDICOS DEL GARRAHAN POR LA INVESTIGACIÓN Y TRATAMIENTO DEL RETINOBLASTOMA

Desarrollaron una terapia contra el retinoblastoma, que afecta al ojo, que permite la curación del 98% de los pacientes con este tumor en la retina. El equipo del Garrahan es liderado por el director del Instituto de Investigación, Guillermo Chantada.

Un equipo de investigadores y médicos del Hospital Garrahan, liderado por el director del Instituto de Investigación y especialista en retinoblastoma, Guillermo Chantada, ganó el premio Bernardo Houssay en farmacología del Centro de Estudios para el Desarrollo de la industria Químico- farmacéutica Argentina (CEDIQUIFA). El premio fue otorgado por los avances en el tratamiento del retinoblastoma, el tumor ocular más frecuente en la infancia.

 

El retinoblastoma es el tumor ocular más frecuente en la infancia y consiste en la aparición de células malignas en la retina del ojo. Entre sus síntomas, se encuentra que la pupila del ojo tiene un aspecto blanco (en lugar de rojo) cuando se expone a la luz, hecho que puede ser detectado en las fotos tomadas con cámaras digitales y celulares. En la Argentina, se detectan 45 nuevos casos por año, y el 80 por ciento son derivados para su atención en el Hospital Garrahan en Capital, donde el índice actual de curación es de más del 98 por ciento.

“Veníamos trabajando en el tema del retinoblastoma, pero hace 10 años incorporamos a investigadores básicos e hicimos trabajos experimentales en animales. El conocimiento científico que producimos sirvió para desarrollar un tratamiento más racional contra la enfermedad, con menos efectos adversos. No sólo conseguimos que se cure el 98% de los niños que tratamos, sino que se aumentó la probabilidad de preservar los ojos y la visión”, explicó Guillermo Chantada.

El reconocimiento fue entregado el pasado 9 de noviembre en el marco del Seminario: Desafíos en salud y premios, que se realizó en el Salón del Consejo Bernardo A. Houssay de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. El equipo premiado está compuesto por Guillermo Chantada, Emiliano Buitrago, Alejandro Ceciliano, Adriana Fandiño, María Teresa García de Dávila, Gabriel Mato, Flavio Requejo, Claudia Sampor, Paula Shcaiquevich, Mariana Sgroi, Paula Taich, Ana Vanesa Torbidoni, y Úrsula Winter.

El jurado del premio estuvo formado por Gustavo Negri, vicedecano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA), Eduardo Charreau, presidente de la Fundación Instituto de Biología y Medicina Experimental; Regina Wikinski; Silvia Wikinski; Damasia Becú, directora del Ibyme del Conicet; Alejandro De Nicola, y Eduardo Gallardo, presidente de Cediquifa. Se valoró la estrategia del tratamiento basada en el modelo de investigación traslacional: “Respondemos las preguntas tanto desde el lado del laboratorio como desde el paciente”, agregó Chantada.

NUEVO BIOMARCADOR
Los investigación del Hospital Garrahan consistió en el descubrimiento de un nuevo biomarcador molecular que permite detectar mínimas cantidades de células tumorales del retinoblastoma. Este descubrimiento posibilita atacar con mayor precisión los casos de metástasis del tumor, que tiene uno de los índices más bajos de curación en el mundo.

El descubrimiento del biomarcador CRX es el resultado de un trabajo de más de 7 años entre el Hospital Garrahan, la Universidad de Quilmes y el Conicet, y cambia la forma de tratar los casos de retinoblastoma en los niños una vez que el tumor ya está avanzado. El nuevo biomarcador, desarrollado en el Garrahan, ya comenzó a usarse en otros centros del mundo.

"Un biomarcador es un indicador que permite detectar en forma muy precisa células tumorales en la sangre, médula ósea o líquido cefalorraquídeo a escala mínima: En este caso puede detectar 1 en 1.000.000; mientras que antes del descubrimiento la célula tumoral específica del ojo sólo podía detectarse en una proporción mucho menor, cuando el tumor estaba muy avanzado para lograr una cura", indicó Chantada.

El contar con el biomarcador posibilita diseñar una nueva estrategia de cura al constatar tempranamente el avance del cáncer por fuera del globo ocular. La estrategia consiste en intensificar el tratamiento en el sistema nervioso mediante una novedosa combinación de quimioterapia por distintas vías de aplicación. La nueva técnica del Garrahan radica en aplicar quimioterapia por tres vías: una dosis muy alta por la arteria para tratar el nervio óptico; una dosis directa al cerebro y otra dosis por vena para combatir la diseminación en la médula ósea.