+ Alimentación basada en plantas


 + Alimentación de las y los bebés


 + Alimentación inmunocomprometidos


 + Autoestima


La bronquiolitis es una infección respiratoria aguda que ocurre con mayor frecuencia en los meses de otoño e invierno y afecta sobre todo a las y los lactantes y niñas y niños pequeños menores de 2 años. Puede ser causada por distintos virus: el más común es el Virus Sincicial Respiratorio (VSR).

Afecta las vías aéreas pequeñas (inflamación de los bronquiolos), y provoca distintos grados de dificultad para respirar. Se manifiesta con agitación, tos, decaimiento, dificultad para alimentarse o dormir.

El diagnóstico es fundamentalmente clínico, basado en la anamnesis y el exámen físico.

Los estudios complementarios como radiografía de tórax y laboratorio no son necesarios salvo excepciones.

Al no existir tratamientos para el virus (no hay jarabes ni antibióticos), es fundamental implementar medidas de apoyo. No siendo necesarios el uso de fármacos.

Se debe controlar que el compromiso respiratorio no afecte la oxigenación normal y asegurarse de que el bebé pueda alimentarse e hidratarse lo suficientemente bien, pese a la dificultad respiratoria. Se recomienda la elevación de la cabecera de la cuna.

La mayoría de los casos son leves y pueden ser tratados en forma ambulatoria en sus domicilios y controlados en los centros de salud. Las formas más graves requieren hospitalización.

Prevención

Los virus que causan bronquiolitis se transmiten de persona a persona, ya sea por el contacto directo entre las manos y superficies contaminadas, y/o a través de las secreciones nasales o las gotitas de saliva que viajan por el aire cuando una persona enferma habla, estornuda o tose.

Las siguientes medidas contribuyen a prevenir las infecciones respiratorias:

    • Mantener la lactancia materna.
    • Cumplir con el Calendario Nacional de Vacunación.
    • No exponer a los niños al humo del cigarrillo ni de braseros o estufas a leña.
    • Higienizar frecuentemente, con agua y jabón, los elementos del bebé (chupetes, juguetes) y las superficies donde se lo cambia o donde se preparan sus alimentos.
    • Practicar el lavado de manos frecuente, a los niños y a los convivientes, con agua y jabón.
    • Ventilar los ambientes de la casa al menos una vez al día.
    • Mantener alejados a los bebés de las personas que están resfriadas o tienen tos.
    • Si los cuidadores principales tienen alguna infección de las vías respiratorias deben lavarse las manos, especialmente antes de alzar, cambiar o alimentar al bebé. Pueden usar el tapaboca como medida de apoyo, para evitar el contagio por secreciones.
    • En los niños con más riesgo de bronquiolitis grave (menores de 3 meses, prematuros, con enfermedades crónicas) no está recomendada la asistencia al jardín maternal.

 + Buenos tratos en la infancia


¿Qué es y cómo se trata la enfermedad celíaca?

La enfermedad celíaca es una enfermedad crónica, que se desencadena por la ingestión de proteínas presentes en trigo, avena, cebada y centeno, habitualmente llamadas gluten, afectando el intestino delgado de personas que están genéticamente predispuestas.

La enfermedad puede aparecer en cualquier momento de la vida, desde que se incorpora el gluten a la alimentación, es más frecuente en mujeres que en hombres.

Cuando una persona celíaca consume gluten, se produce un daño principalmente en la mucosa del intestino disminuyendo la capacidad de absorber nutrientes.

¿Cómo elegir un alimento libre de gluten?

Las personas con celiaquía deben descartar de su alimentación todos aquellos alimentos que contengan trigo, avena, cebada y centeno (T.A.C.C) y sus derivados como harinas, preparaciones elaboradas con dichos ingredientes (pan, galletitas, productos de pastelería, etc.)

¿Qué alimentos elegir?

Hay alimentos que son naturalmente libres de gluten, como las frutas, verduras, carnes frescas y huevos (todos en su estado natural). Para el caso del resto de los alimentos que sufren algún proceso de industrialización, será necesario recurrir al Listado Integrado de Alimentos Libres de Gluten (ALG), para identificar aquellas marcas permitidas para las personas con celiaquía. Aquí encontraremos, incluso, alimentos que, a priori, serían naturalmente libres de gluten, pero al haber pasado por algún tipo de proceso de industrialización deberá elegirse solamente entre aquellas marcas que se encuentren en el listado. Es importante corroborar las marcas de absolutamente todos los alimentos industrializados que encontremos indicados en las preparaciones, incluso condimentos o alimentos que sean utilizados en escasa proporción.

Alimentación saludable libre de gluten

Es importante que sepas que podés consumir todo lo que es de origen natural, como frutas y verduras frescas, carne vacuna, pollo, pescado y huevos. Se recomienda no sólo seguir una alimentación libre de gluten, sino que también la misma sea saludable.

Una alimentación saludable debe ser variada, equilibrada y completa de tal manera que se cubran las necesidades nutricionales de carbohidratos, grasas, proteínas, fibras, vitaminas y minerales y también el agua segura como fuente de hidratación, permitiendo mantener un óptimo estado de salud.

Fuente: https://www.argentina.gob.ar/salud/celiaquia

¿Necesitás saber más?

Consumidores
Información útil
Vamos a la escuela


 + Constipación


 + Crecer sanos


 + Dengue


 + Dieta cetogénica


 + Epilepsia en la infancia

La hepatitis es una enfermedad inflamatoria que afecta al hígado, órgano encargado de procesar nutrientes, sintetizar proteínas y desintoxicar el organismo. En la mayoría de los casos es producida por un virus, aunque existen otros factores como el consumo excesivo de alcohol, medicamentos o determinadas afecciones médicas.

Las hepatitis virales son causadas, principalmente, por los virus de hepatitis A, B, C, D y E. Pueden provocar también insuficiencia hepática, cirrosis o cáncer de hígado.

Prevención

En los casos de la A y B, pueden prevenirse con la vacuna incluida en el Calendario Nacional de Vacunación. Contra la hepatitis A se aplica a los 12 meses de vida en una única dosis y para la B en tres dosis, la primera al nacer. Las dos vacunas son obligatorias y gratuitas y están disponibles en todos los hospitales y centros de salud del país.

Para la hepatitis C no existe vacuna, aunque en los últimos años se han desarrollado medicamentos para su tratamiento que ofrecen posibilidades de curación en porcentajes elevados.

Por eso es fundamental el diagnóstico a tiempo que puede realizarse con un simple test gratuito en todo el país.

Es importante lavarse con frecuencia las manos y siempre luego de ir al baño y antes de comer, evitar el contacto con personas enfermas, cubrirse al toser o estornudar, evitar tocarse ojos, nariz y boca.

Transmisión

Los virus de la hepatitis B y C se transmiten a través de sangre, semen y otros líquidos corporales.

En niñas y niños, las principales vías de transmisión son la vertical o perinatal, es decir de la persona gestante al hijo. La pesquisa de hepatitis B, la inmunoprofilaxis y la vacunación de la o el recién nacido han permitido prácticamente eliminar este tipo de transmisión, por eso es fundamental renovar el compromiso y cumplir con las vacunas del Calendario.

La implementación de un conjunto de políticas desde el Ministerio de Salud de la Nación ha permitido, por ejemplo, disminuir los casos de hepatitis B de 60.000 a 500 anualmente. En esa línea, recientemente se aprobó la Ley de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual y Tuberculosis. El proyecto incluye una estrategia de atención primaria de la salud, prevención, diagnóstico y tratamiento, y declara de interés público la investigación y producción nacional de medicamentos.

Hepatitis autoinmune

La hepatitis autoinmunitaria es una enfermedad crónica en la que el sistema inmunitario del organismo ataca el hígado y causa inflamación y daño. Se desconoce la causa.

Los síntomas y signos incluyen fatiga, malestar abdominal, dolor en las articulaciones, coloración de la piel y los ojos se tornan amarillos.

Cuando se trata a tiempo, se puede controlar mediante fármacos que inhiben el sistema inmunológico. En casos poco frecuentes, puede ser necesario hacer un trasplante de hígado.

La combustión durante el consumo contiene más de 7000 sustancias tóxicas que las personas respiramos -incluyendo monóxido de carbono.

Las niñas y niños expuestos al humo del tabaco tienen mayor riesgo de desarrollar asma, la patología crónica más prevalente en la infancia y la adolescencia. Es la primera causa de ingreso hospitalario y el primer motivo de ausentismo escolar por enfermedad crónica.

Las y los adolescentes que están expuestos al tabaco tienen más probabilidades de convertirse en fumadores activos a corto plazo.

En Argentina, el consumo de tabaco produce más de 47.000 muertes anuales -14% de todas las muertes-, la mayoría por cáncer, enfermedad cardiovascular, EPOC, neumonía y accidente cerebro vascular (ACV), entre otras. Muchas de esas personas enfermaron por haber estado expuestas al humo de tabaco ajeno -fumadores pasivos-.

También es importante considerar la contaminación ambiental que producen las colillas de cigarrillos que son arrojadas en las calles, parques, jardines, plazas o campos. Los tóxicos que tienen concentrados contaminan los suelos y las aguas, y así perjudican los ecosistemas alterando la biodiversidad.

Actualmente existen varias intervenciones efectivas y económicas para ayudar a las personas a dejar de fumar. En este sentido, el Garrahan mantiene su compromiso como Hospital Libre de Humo de Tabaco, y a través de la Unidad Pediátrica Ambiental (UPA) se realizan talleres para informar, prevenir y ayudar a la comunidad hospitalaria con esta adicción.

Se recuerda al personal del Garrahan que está prohibido fumar dentro del hospital, incluso en los patios internos y terrazas. Considerando la contaminación que produce en el aire y que se propaga hacia dentro del edificio donde se encuentran las y los pacientes, sus familias, y las y los trabajadores. También se recomienda no fumar en las zonas cercanas a las puertas del hospital.

Humo de tabaco


 + Intoxicación por monóxido de carbono


 + Lesiones no intencionales


 + Límites en la infancia


 + Presión arterial


 + Prevención del sol


 + Prevención para viajeros pediátricos


 + Vacunas