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Con la incorporación de una planchadora y dobladora de sábanas ensamblada en la provincia de Córdoba, el Hospital mejora la eficiencia, la seguridad laboral y reduce los costos de mantenimiento gracias al uso de tecnología automatizada y repuestos locales.

Con una inversión total de $248.334.560, el Garrahan incorporó una nueva calandra con controladores lógicos programables (PLC) y sistemas de seguridad avanzados, reemplaza a la antigua máquina importada y permitirá mantener la producción de 1.600 sábanas diarias con menor esfuerzo físico del personal y ahorro energético. La incorporación de esta nueva calandra, que fue ensamblada en Argentina, representa un paso clave en la modernización del servicio de lavandería del Hospital Garrahan.

La decisión de renovar el equipamiento surge luego de años de funcionamiento de la calandra importada en 2012, cuyos repuestos de alto costo, resultaban cada vez más difíciles de conseguir. “La nueva calandra planchadora y dobladora marca Aloña fabricada en Córdoba, adquirida por licitación, cuenta con servicio técnico y provisión de repuestos en CABA, lo que garantiza un mantenimiento ágil y económico”, aseguró Carlos Guzmán, gerente de Servicios Generales.

Entre sus principales beneficios se destacan la automatización de procesos, el aumento de la productividad y la mejora en las condiciones de trabajo del personal. Gracias a la tecnología PLC, el sistema de planchado y doblado se realiza con mayor precisión y seguridad, evitando movimientos repetitivos y esfuerzos físicos en brazos, manos y espalda. “Con esta nueva máquina, el personal que antes realizaba el doblado manual ahora solo se encarga del acopio y distribución de las sábanas ya planchadas y dobladas”, agregó Guzmán.

El equipo también incorpora sistemas de seguridad de última generación, como barreras que impiden el contacto directo con los rodillos, paradas de emergencia y cerraduras en el circuito eléctrico y mecánico, de modo que solo el personal autorizado pueda acceder a su interior.

Además, su diseño permite un fácil acceso al mecanismo de engranajes y cadenas para tareas de mantenimiento, y aprovecha el vapor generado por las calderas del hospital como fuente de energía, lo que contribuye a un menor consumo energético.

El proceso de lavado y planchado se realiza en tres turnos diarios, asegurando la disponibilidad continua de ropa de cama en condiciones óptimas de higiene. Una vez instalada, la empresa fabricante brindará una capacitación integral al personal del lavadero para garantizar el uso seguro y eficiente de la nueva tecnología.

Con esta incorporación, el Hospital Garrahan continúa invirtiendo en infraestructura y equipamiento nacional para fortalecer la calidad de sus servicios, priorizando el bienestar del personal y la eficiencia en la atención a pacientes.