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La pieza más sensible del acelerador lineal fue instalada en el búnker construido especialmente para este equipo. El Garrahan cuenta con el único servicio de radioterapia pediátrica del país. Gracias a una administración eficiente, los recursos se orientan a fortalecer las prestaciones para los niños y a jerarquizar al personal de salud.

La estructura principal del acelerador lineal Elekta Evo —equipo de última generación que el Garrahan incorporó días atrás para tratar el cáncer infantil—, fue ingresada ayer al búnker construido especialmente antes de la incorporación de esta tecnología, y fue instalada y alineada. Con esta acción se completó la etapa más delicada del proceso, ya que la pieza es la responsable directa de la precisión y seguridad durante el tratamiento del paciente.

"Para nosotros es la instancia operativa más importante ya que se trata del responsable directo de la precisión geométrica y la seguridad del paciente durante el tratamiento”, afirmó Natalia Pinto, jefa de Radioterapia.

El gantry es una estructura giratoria que aloja los componentes clave para generar y dirigir el haz de radiación hacia el paciente. Su capacidad de rotación permite la administración precisa de la radioterapia desde múltiples ángulos alrededor del paciente.

Durante el operativo de ingreso y alineación, que tuvo un tiempo estimado de ocho horas, participaron más de diez operarios y técnicos encargados de llevar a cabo y supervisar cada movimiento.

El acelerador lineal Elekta Evo permitirá ofrecer tratamientos de radioterapia más precisos y seguros para niños y adolescentes con cáncer de todo el país y se enmarca en el Plan de Obras hospitalario, y en el Plan Nacional de Medicina Nuclear, impulsado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Entre los beneficios de este dispositivo se destacan la máxima precisión —permite dirigir la radiación al tumor con una exactitud milimétrica—, menor toxicidad —se trata de una radioterapia altamente focalizada en la que se minimiza la exposición de los tejidos sanos circundantes, reduciendo así los efectos adversos a largo plazo— y la radioterapia adaptativa online —posibilita ajustar el tratamiento en tiempo real, adaptándose a los cambios anatómicos del paciente en cada sesión—.

El Hospital viene trabajando desde hace meses en el área donde va a operar este equipo readecuando salas, reforzando infraestructura y preparando cada espacio. A la etapa de montaje le sigue la de calibración y de capacitación de los profesionales que manejarán esta tecnología y, por último, la activación.

El servicio de radioterapia pediátrica atiende a la mitad de los niños con cáncer de Argentina con una tasa de sobrevida de más del 70 por ciento a cinco años, comparable con los mejores centros del mundo.

Además del acelerador lineal, el Centro de Radioterapia del Garrahan, cuyas obras están a cargo de la empresa INVAP, contará con un tomosimulador que permitirá planificar y ejecutar tratamientos de forma más precisa y minimizando los efectos secundarios.