Desde 2022 la gestión de Kicillof tiene en vilo a cientos de familias cuyos hijos necesitan de insumos para ser intervenidos en el Garrahan. Las autoridades reclaman una solución urgente y sostenible para dar respuesta a las familias.
El Garrahan sostiene su funcionamiento principalmente con recursos de la Nación y atiende a niños de todo el país, sin embargo, el 70% provienen de la Provincia de Buenos Aires. Hoy cientos de familias bonaerenses se encuentran afectadas por demoras administrativas que dependen exclusivamente de su gobierno local.
Los pedidos pendientes del Hospital Garrahan al Banco de Prótesis de la Provincia de Buenos Aires se acumulan desde 2022 y crecen año tras año. La situación resulta crítica al tratarse de chicos que, en algunos casos, necesitan la prótesis para poder movilizarse.
El trámite mediante el cual se solicitan los insumos debe ser realizado por la familia de cada paciente. Todos los días, los padres atraviesan extensos procesos administrativos que la mayoría de las veces acaban en la nada: la provincia evita extender de forma escrita la negativa, apelando a maniobras disuasorias para no pagar el costo público.
La demora ya generó situaciones extremas. Hubo pacientes que, en la espera, alcanzaron la adultez y no pudieron ser intervenidos dentro del hospital pediátrico, y otros que debido a la urgencia, fueron operados con insumos pagados por la institución.
“El Hospital Garrahan viene realizando todos los reclamos correspondientes. Estamos hablando de cirugías complejas y de pacientes que no pueden esperar más”, sostuvo el director ejecutivo, Mariano Pirozzo. “Debido a este incumplimiento jurisdiccional nos vemos obligados a reprogramar las intervenciones quirúrgicas, con el perjuicio que eso implica para los chicos”, agregó.
Las autoridades del hospital manifestaron su profunda preocupación sobre el asunto y solicitaron nuevamente a la Provincia de Buenos Aires una solución urgente para garantizar las intervenciones y evitar que se afecte la salud de sus pacientes.
